‘La ruptura’, de César Galileo: el día de una madre soltera


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21 de octubre, 2026

 

Por: Carlos Ramón Morales

Una madre, dos hijos, la hostilidad de lo cotidiano. Entre que llegó tarde a la guardería y ya no le reciben a los hijos, entre que nadie de la familia puede cuidarlos, entre que se retrasa en el trabajo y muy seguramente recibirá regaños, todo es impedimento para Olivia. ¿Algo podría salvarla de esta relación de cataclismos?

La ruptura, cortometraje de César Galileo, hace la tensa crónica de una madre soltera durante un día que la rechaza y la condena sistemáticamente; la cámara nerviosa de Marco Aurelio Celis da cuenta de una neurosis en ascenso, y por extensión retrata a una Tijuana que rechaza lo folclórico o lo sórdido, que se centra en lo solitario de lo cotidiano, en el agobio cuando el día apenas y te permite ponerte tus audífonos.

La ruptura es un cortometraje tijuanense que apuesta por contar historias desde regiones ajenas a los centros del país. Cuenta con el apoyo de FOCINE y ahora participa en la sección Cortometraje Mexicano de Ficción del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia.

César Galileo platicó con nosotros sobre esta pieza concentrada y estrujante, que lleva a una madre y a sus hijos al extremo de sus agobios.  

 

¿Cómo surge la idea para tu cortometraje La ruptura?

En la preparatoria me mandaron por parte de la escuela a trabajar en una fábrica, a ensamblar televisores. En la línea de producción había muchas mujeres jóvenes, platiqué con ellas y me di cuenta que muchas eran madres solteras y trabajaban todo el día; les preguntaba por sus hijos y me decían que los dejaban en una guardería o que alguien los cuidaba.

Años después buscaba en el periódico una historia que no fuera sobre narcotráfico o temas de la frontera; encontré leí sobre una señora que trabajaba en una fábrica, tenía un hijo problemático y un día lo encadenó; la casa era de madera y se quemó, creo que estaba en una zona de incendios. Cuando llegaron los bomberos descubrieron al niño dentro del lugar, sobrevivió pero estaba encadenado. Me pareció una historia fuerte y dramática. Había pocos datos sobre quién era esta madre, eso me hizo darle un giro de tuerca y pensé en la experiencia de la maquila.

La historia fue surgiendo sola durante años, de manera extraña.

 

¿Cómo logras el equilibrio entre una historia tan caótica, como la de Olivia, y una mirada sobria, distanciada, con la que manejas la anécdota?

La ruptura lo escribimos muy rápido, para una convocatoria. Este proyecto lo hice con mi primo, trabajamos el guión durante cinco días y los otros cino trabajamos la carpeta y la mandamos.

Mucha de la influencia venía de Andrea Arnold y los hermanos Dardenne. Rosetta o Fish Tank fueron referentes que me llevaron a encontrar el tono de la historia. 

Con los niños hicimos un taller a cargo de la actriz Nancy Talamantes. El cortometraje lo ensayamos con un iPhone, el director de fotografía y yo, junto con la actriz, grabamos en los lugares cercanos todas las escenas que queríamos hacer. Grabar en estos espacios, agarrar niños que no eran actores y mezclarlos con alguien que sí tiene experiencia ayudó bastante, también grabar con un iPhone, para encontrar qué funcionaba dramáticamente; todo esto ayudó a encontrar el tono de las actuaciones.

 

¿Cómo fue trabajar con Nancy Talamantes para construir al personaje de Olivia?

Originalmente no me quería acercar a una actriz, buscaba gente de la calle, pero una de las productoras me dijo que Nancy mandó un casting. Hicimos una prueba con un mini teaser que preparamos. Y cuando la fotografiamos entendí que es una persona que retrata muy bien, además de que tiene una mirada muy fija, expresiones concretas. Me hizo todo el sentido por qué la castearon para Las elegidas. 

Todavía dudé un poco, teníamos a una señora con una vida similar a la que había escrito, pero entonces apareció la oportunidad de grabar el teaser con Nancy y ahí estuve 100% seguro de que ella tenía que interpretar el papel.

Con Nancy vimos películas de Ursula Meier, Sisters, y también a los Dardenne. Nos juntábamos a platicar, le preguntaba qué pensaba sobre las escenas, hacia dónde tenía que ir, hacíamos máximo tres tomas y lo hacíamos corrido, el hecho de tirar con cámara en mano daba la oportunidad de hacer varios encuadres.

Nancy también nos ayudó con los niños, ella los preparó actoralmente y funcionó bien la química entre ellos, su relación con la cámara, es bastante fotogénica en esos aspectos.


Imagen secundaria

¿Por qué decidiste grabar en blanco y negro?

El corto se pensó desde el inicio en color. Traíamos una Alexa que se utilizó en la película Perdidos en la noche de Amat Escalante, el monitor que también utilizaron ellos, e intentamos un LUT verdoso, como Amores perros, que se veía muy bien. Cuando empezamos a ver que no logramos conseguir ese LUT en todas las secuencias intentamos hacer una corrección de color; pasó el tiempo y un día que me puse a jugar con el material, lo puse en blanco y negro y me encantó. Hacía que la historia sobrepasara la fotografía; quizá la foto era más interesante a color, pero en blanco y negro la trama se volvía más interesante.

Uno de los puntos que más me interesó del blanco y negro fue cuando Olivia regresa a su departamento, que se ven los estrobos de la ambulancia. Si lo ves a color era evidente que algo malo estaba sucediendo, pero al verlo en blanco y negro  agregaba misterio en de la escena, y hace que la pieza se sienta más sólida.

 

¿Cómo ha sido tu formación cinematográfica y de dónde viene esa mirada que tienes tan definida sobre el cine? 

Nací en San Diego y crecí en Tijuana, mucho de lo que hacía era ver películas, inicié viendo a Emir Kusturica, al principio no las entendía, pero las seguía viendo. Ahora mis referentes vienen más de lecturas, me interesa el diálogo, y en el cine se me hace difícil hablar de un solo director, me gusta Wim Wenders, Chris Marker, de aquí me gusta cómo escribe Guillermo Calderón, el escritor de Pablo Larraín.

Estudié un rato en Estados Unidos y luego me cambié al ITESO en Guadalajara, ahí estudié comunicación y artes audiovisuales. Pero la realidad es que me la pasaba viendo películas de Criterion, leía Esculpir el tiempo de Tarkovski y a Harold Pinter. Había una buena biblioteca y lo más interesante es que conocí a la persona encargada, me recomendó a Jonathan Kent, justo cuando antes de que saliera Long Day's Journey Night.

Si hablara de alguien que me instruyó dentro del cine, probablemente sería esa persona que trabajaba dentro de la biblioteca, hablamos mucho sobre cine, y es que en la carrera no había muchas personas que les gustara tanto el cine.

 

¿Qué esperas de la presentación de La ruptura en el festival de Morelia?

No soy mucho de hacerme expectativas, creo que es mejor ir con los ojos vendados. Creo que estar seleccionados ya es suficiente, justo vi que Federico Luis va a ser parte del jurado. No sé qué va a pasar con La ruptura, pero espero que le vaya bien.

 

La ruptura (México 2026). Dirección: César Galileo. Dirección de fotografía: Marco Celis. Guión: César Galileo, Alejandro Lara. Producción: Alejandro Lara, Nuria García, Hosanna León, César Galileo. Producción ejecutiva: Adrián Durazo, Alejandro Montalvo. Edición: Fausto Celis, Saúl del Palacio. Diseño sonoro: Javier Umpiérrez. Vestuario: Yeira Cecilia. Asistente de dirección: Fausto Celis. Reparto: Nancy Talamantes, Grethel Frías, Sofía Félix, Gregorio Carrillo, Gabdany Ruiz.

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