‘Nadie recuerda ese film’, de Andrés Pulido Esteva: los samuráis imposibles en el cine mexicano


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19 de octubre, 2026

 

Por: Carlos Ramón Morales

 

¿Hubo samurais en México? El cineasta japonés Kiju Yoshida supo que sí, y en 1977 quiso hacer una película en nuestro país sobre este tema. Junto con el productor Vicente Silva (Etnocidio: Notas sobre el mezquital, de Paul Leduc; El recurso del método, de Miguel Littin) intentaron la aventura de hacer en México esta película sobre insólita dobre samuráis. Pero el país está al borde de la crisis económica y se complicó el financiamiento. Yoshida dejó el proyecto en 1982. Quedó vestuario, un guion, sables o katanas de utilería y la historia de la épica que no fue.

Casi medio siglo después, el documentalista Andrés Pulido Esteva recupera esta historia. Desde la recuperación de archivos a la recreación vintage, de la investigación periodística al merodeo experimental, Nadie recuerda ese film es la crónica de una película que solo existió en la mente de sus creadores y que ahora , quizá, podemos atisbar nosotros también.

Ejercicio de memoria, cine especulativo, esbozo de una crisis cinematográfica que hizo imaginarias muchas películas, Nadie recuerda este film provoca curiosidad, intriga, alguna nostalgia por lo que no se vio en la pantalla, la pregunta ociosa: ¿y si ahora hacemos posible este film?  

Nadie recuerda este film participa en la sección Cortometraje mexicano documental del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia. Andrés Pulido nos cuenta sobre este ejercicio de recuperación de la memoria, que también es de recuperar imaginación.

 

¿Qué te motivó a desarrollar este cortometraje sobre la historia de Yoshida y su deseo de hacer una película sobre los samuráis en México?

Leía el libro de Kiju Yoshida [Odyssée mexicaine. Voyage d'un cinéaste japonais, 1977-1982] y lo primero que me atrajo es que menciona al lago de Texcoco, un tema que me ha obsesionado mucho. Hice un cortometraje hace diez años que se llama Tlalocan, paraíso del agua y hablaba sobre el lago. Cuando leía a Yoshida, lo primero de lo que hablaba era del lago. También había algo que me atraía del cine japonés.  

Me puse a leer varios textos de Yoshida. Intenté estudiar elementos de su teoría y sus experiencias. Alguna vez lo platiqué con una persona japonesa: la teoría cinematográfica japonesa es distinta a las formas occidentales. Se basa más en la experiencia y la percepción personal. Otra historia que me fascinó desde el principio: me pareció una locura esto de los samuráis en México, yo no sabía nada de eso.

 

¿Qué me puedes contar sobre Vicente Silva, el coprotagonista de esta historia?

Silva pertenece a esta generación de cineastas que surgen entre los sexenios de Echeverría y López Portillo. Fue un productor muy popular en los años setenta, crítico al gobierno pero también muy cercano; un estira y afloja porque el Estado estaba formado así. Era nieto de Vicente Lombardo Toledano, por eso tiene su tradición de izquierda.

Enterarse de estos samuráis que desembarcaron en Acapulco es lo que cautiva a Silva.

Y el proyecto iba a ser una película muy grande. Un productor japonés importante aportaba un presupuesto grande. Pero entre el 80 y el 82, con el gobierno de López Portillo, pasan varias cosas en la cinematografía nacional. Primero, todo este escándalo con el banco cinematográfico. Ahí encarcelan a varios cineastas y luego los sueltan, en realidad fueron chivos expiatorios. Uno de ellos era muy cercano a  Silva: Bosco Arochi, de Estudios Churubusco.

Luego, en el 82, se juntan varias cosas, una crisis cinematográfica muy fuerte, el incendio de la Cineteca, y una crisis económica que sacude al país. Ahí cancelan el proyecto. Lo interesante es que habían ya habían traído vestuario, props y pelucas de Japón. Todas esas cosas se quedaron ahí. Entonces, las utilizamos para filmar.

 

¿Cómo te apropiaste del material de la película para hacer este corto?

Nunca voy a terminar de agradecerle a las hijas de Vicente Silva, Camila y Mariana, porque no las conocía. Mariana aparece en el libro de Yoshida, era una niña corriendo en el jardín, le escribí y le platiqué eso, les llevé el libro. Les fascinó que a alguien le interesara recuperar esta historia. Me abrieron las puertas de la hacienda para filmar las recreaciones que escribí, en función del guión, porque el guión también estaba entre los documentos encontrados.

El guión lo escribió Yoshida con Tomás Pérez Turrent y Gerardo de la Torre. Me inspiré en algunas partes para hacer mis escenas, pero busqué que estuvieran incompletas, que no se entendiera si la historia se empezó a filmar y quedó a medias o si es un ensayo: quise hacer un objeto raro, que se sintiera el error. Muchas veces lo planteé como un descarte, la parte de la película que no quedó.


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¿Qué tanto hay de tu forma de experimentar cinematográficamente en este corto?

Filmamos con dos cámaras de 16 mm, una cámara Arri, no recuerdo si era la SR2 o la SR3. La otra fue una Bolex. Las escenas que montamos se filmaron con la Arri, y detrás, Mauricio Sánchez, colega y buen fotógrafo, con la bólex y unos 200 pies iba filmando un poco a su antojo, como si fuera material de una segunda cámara: a veces filma el crew y el proceso de creación, un poco de paisaje; trata de agarrar un poco de todo. Mauricio hizo imágenes cortitas, muy común de la bólex, que solo permite grabar un poquito. 

Hay otro archivo filmado en Super 8, que facilitó Cineteca Nacional desde el programa Archivo Memoria. Otros materiales yo los filmé: el avión en blanco y negro lo filmé tiempo antes, con una Super 8 que compré en un tianguis. Fue curioso porque aquel material lo terminé poniendo en esta película, que además los aviones son tema recurrente en las películas de Yoshida.

Quise conectar con cosas que yo había filmado, con mis ganas de crear, imitar o reflexionar sobre el archivo, de incluir archivos y darles un efecto. Imitamos una película de Yoshida con una interpretación muy personal.

 

 ¿Valdría la pena que alguien recuperara el guión de Yoshida para hacer la pelicula?

Hay dos casos famosos de películas que no logró terminar Yoshida: ésta y otra que iba a hacer sobre una novela de Kazuo Ishiguro, Pálida luz sobre las colinas. Sobre esa película, a Yoshida se le cayó una coproducción canadiense que había asegurado. Esa película la hicieron el año pasado en Japón.  

Y sobre hacer la película de los samuráis en México sería increíble. Desde que lees el guión te das cuenta de que es una producción grande, con ejércitos españoles, batallas, y algo que le gustaba a Yoshida, los impulsos sexuales de los personajes.

Es un guión que habla sobre el mestizaje. En una escena los samuráis están escoltados por los españoles para que regresen a Japón, los maltratan, y en algún momento los atacan un grupo de chichimecas;  los samuráis son héroes ambiguos, de pronto se ponen del lado de los chichimecas, luego de los españoles, depende con quién les conviene estar en cierto momento.

Y al final deciden ayudar a los mestizos, que en ese momento eran rechazados por los españoles. Son cosas interesantes del guión y valdría la pena que alguien lo retomara y lo hiciera.

 

¿Cuáles son tus expectativas sobre presentar este cortometraje en Morelia?

Me gusta esa apuesta del festival por el cine mexicano. Debe ser el festival que más películas mexicanas exhibe y eso me gusta mucho. Es una buena oportunidad, de ver un montón de películas y pues yo feliz de estar ahí.

Conozco a algunas de las personas que están en la misma sección de Cortometraje documental y sé que seguramente son trabajos muy bellos, me entusiasma un montón estar allí en Morelia.

 

Nadie recuerda este film (México, 2026). Dirección y guion: Andrés Pulido Esteva. Productor: Gal S. Castellanos. Compañía productora: Casa Compartida. Coproductora: Goldstein +. Productores ejecutivos: Alejandra Cacho, Andrés Pulido Esteva. Con el apoyo de: FOCINE, Procine, Estudios Churubusco, ENAC. Cinefotografía: Arian Sánchez Covisa. Fotografía adicional: Mauricio Sánchez. Editor: Andrés García Franco/ Andrés Pulido Esteva. Diseño sonoro: Pier Martínez. Música: Pier Martínez. Sonido directo: Majo Magallanes. Reparto: Keisdo Shimabukuro, Takahiro Murokawa Alejandro Monteros, Garret Riley, Jair Servando Bonilla, Erick González, Tae Solana, Sergio Hernández. Locaciones: Ciudad de México/ Estado de México/ Hidalgo

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