‘Ermitaños’ de Daniela Uribe: un edificio para la gente sola

Edificio emblemático del barrio de Tacubaya de la Ciudad de México, el Ermita fue construido en 1930 y se distinguió por sus pequeños departamentos que albergaron a exiliados españoles.

 

Estos departamentos ahora los ocupan jóvenes de clase media que han elegido estilos de vida minimalistas y solitarios. Daniela Uribe investiga la vida de ocho de estos jóvenes, que representan las encrucijadas de la generación millennial de la capital de México.

¿Cómo llegas al edificio y cómo decides que ahí hay un documental?

Quería hacer una investigación de por qué parecía cada vez más difícil tener un vínculo amoroso en mi generación: es difícil encontrar un novio fijo, todo parecía efímero.  Una amiga se mudó a este edificio, aquí vivían muchos chicos solteros que también tienen esta problemática. Ella me presentó a sus vecinos, les platiqué mi intención, empecé a llevar mi cámara y hacia 2014 se fue formando el documental.

Cuando lo vi pensaba que retrataba el fracaso de una generación, el sueño de independencia también se vuelve una carga.

Yo quería registrar este individualismo que menciona Zygmunt Bauman, una transformación en nuestras relaciones. Hablo de un segmento muy específico, chavos de clase media que tienen cierto nivel y pueden pagar renta, que postergan cada vez más esta posibilidad de formar familias propias porque saben lo que enfrentarían a nivel económico. No creo que sea un fracaso, tal vez su nivel de conciencia es mayor: sabemos a los que nos podemos enfrentar.

 

¿Cómo fue la relación de la cámara con tus personajes?

Esta comunidad todo el tiempo tiene contacto con la tecnología, tiene conciencia del poder de la imagen. Entonces era simple: montamos el dispositivo con Fernando de la Rosa, mi productor y fotógrafo, les decíamos que íbamos a grabar su día y ellos se representaban a sí mismos. Al hacer esta performatividad iban dirigiendo lo que querían que fuera representado de su personalidad, era como decir: “yo quiero ser parte de esto”. Ellos también querían que quedara registrada esta memoria del edificio Ermita, quisieron colaborar en construir esta memoria histórica.

¿Hubo algo al empezar el documental que no hubieras esperado y apareció y te hace replantear tu proyecto inicial?

Yo creía que la tecnología estaba ensuciando nuestros vínculos y los hacía más efímeros, pero la tecnología pasó a un segundo plano, al observar que más bien influyen una serie de condiciones socioeconómicas, que no nos da la opción de relacionarnos con el otro. Trabajamos muchísimas horas al día, no nos queda tiempo de ver a nadie. No hay espacio para ese encuentro con el otro, en esta ciudad vivimos para trabajar.

 

¿Qué comentarios has tenido de los urbanistas y los arquitectos?

A los arquitectos les parece interesante, me han dicho que los documentales de arquitectura suelen enfocarse en la estructura pero aquí se puede ver cómo se vive el espacio. Justo creo que le podría servir a todo este tipo de profesionales, ver cómo se adapta la gente al espacio y cómo lo viven.

 

¿Cómo se vieron tus personajes?

Les gustó, alguno me dijo que fue raro verse en pantalla, otros no fue definitivamente lo que se imaginaban, pensaban que sería un documental más tradicional de arquitectura y al final terminamos hablando de otras cosas. Otros ermitaños que vivieron antes ahí dicen que sí refleja el modo de vida tal vez de los noventa, de los 2000 para acá.

 

 

 

 

Ermitaños. México, 2019. Directora: Daniela Uribe. Guion: Daniela Uribe y Fernando de la Rosa. Producción: Daniela Uribe, Fernando de la Rosa, Alfonso Duarte. Fotografía: Daniela Uribe, Fernando de la Rosa. Editora: Priscila Sánchez, Daniela Uribe, Fernando de la Rosa.